Hace unas semanas fuimos a casa de los abuelos de una amiguina de Marta que celebraba allí su cumpleaños. Los abuelos nos enseñaron la plantación de arándanos que tenían y nos explicaron todo el proceso de plantación y recolección: un proceso artesanal y totalmente ecológico.
Marta y yo además de disfrutar del cumpleaños, aprovechamos un ratito para recoger unos cuantos arándanos. Se lo pasó en grande y en unos pocos minutos habíamos recolectado un montón.
Así que al día siguiente ya teníamos plan para hacer juntas: mermelada de arándanos.


